Lucas el Evangelista (hebreo: לוקא, transliterado Lyka o Liká; siriaco: ܠܘܩܐ; griego: Λουκάς, Loukás) es considerado por la tradición cristiana el autor del Evangelio según san Lucas y de los Hechos de los Apóstoles. Fue discípulo de Pablo de Tarso.

Se cree por muchos estudiosos que Lucas fue un médico que nació en la ciudad griega de Antioquía perteneciente a la antigua Siria, aunque algunos estudiosos y teólogos piensan que Lucas fue un judío de la Diáspora. Lucas es mencionado en las epístolas de Pablo, además de ser un hombre más de educación griega y de profesión médico. Estaba quizás también emparentado con el diácono Nicolás (un prosélito de Antioquía). Según cuenta la tradición, fue miembro de los setenta y dos, id est al grupo de seguidores de Jesús, pero según la exégesis, las fechas de la escritura de sus obras no concuerdan en el tiempo. También se sabe que, en la redacción de su Evangelio Lucas, hizo una prolija investigación entrevistando a personas (incluyendo a los Apóstoles y tal vez a María, la madre de Jesús), que fueron testigos de estos hechos, como se puede encontrar en el prólogo del Evangelio y que los Hechos de los Apóstoles es una continuación del mismo. Es el más largo y el mejor redactado por el uso depurado y equilibrado del griego, como solo de una persona culta y erudita se podía esperar en tales fechas. Lucanus (Lucas) se hizo cristiano mucho después y según la tradición conoció a María, la madre de Jesús, en una visita que hizo junto a Pablo.
Al revelarnos los íntimos secretos de la Anunciación, de la Visitación, de la Navidad, él nos hace entender que conoció personalmente a María, la madre de Jesús. Se cree, por esto, que Lucas cite tantos sucesos de la infancia de Jesús, y que hable de los sentimientos de María. “María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas cosas, meditándolas en su corazón”, dice Lucas cuando llegan los pastores al pesebre a adorar a Jesús recién nacido.Algún exégeta avanza en la hipótesis de que fue la Virgen María misma quien le transcribió el himno del “Magnificat”, que ella elevó a Dios en un momento de exultación en el encuentro con su prima Isabel.
Incluso una pintura muy antigua de María en las catacumbas de Priscila en Roma es atribuida, según la tradición, al apóstol.
Lucas era seguidor de Pablo, “el médico querido”.Lucas hizo muchos viajes junto a Saulo de Tarso en su camino por la evangelización, por lo que se sabe Pablo no era un hombre sano y quizás necesitó de la ayuda de Lucas para sus viajes.