Los obispos (Diocesano, Titular, coadjutor, auxiliar y emérito) son los sucesores directos de los doce Apóstoles y, por eso, recibieron el todo del sacramento del orden. Esto les confiere, en la mayoría de los casos, jurisdicción completa sobre los fieles de su diócesis. Normalmente, solo los obispos diocesanos (y los Eparcas, que es el título equivalente de Obispo en las Iglesias católicas orientales) es que gozan de este poder jurisdiccional.

Además de los diferentes tipos de obispos, existen también varios títulos y cargos que, por ley canónica, son equivalentes al del obispo diocesano:

Abad Territorial/Abad
Prelado Territorial
Exarca
Vicario Apostólico
Prefecto Apostólico
Administrador Apostólico
Ordinario militar
Ordinario personal
Prelado personal
Eclesiástico Superior de una misión sui iuris
Administrador Diocesano

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